Un grave episodio de imprudencia al volante se registró en la noche del jueves en calle Alem, entre Mendoza y Catamarca, a metros de la comisaría de Río Segundo. Un conductor en aparente estado de ebriedad impactó violentamente contra una camioneta estacionada, provocando que el vehículo fuera arrastrado hasta la vereda y generando importantes daños materiales.
La propietaria del rodado, visiblemente afectada, expresó: “Es mi herramienta de trabajo fundamental en el día a día… me la destruyó”. Afortunadamente, no hubo personas lesionadas, aunque en la zona circulaban motos y el hecho pudo haber derivado en una tragedia.
Vecinos testigos remarcaron su indignación: “Por personas así muchas familias se destruyen, vidas se arruinan y terminan pagando inocentes”. El episodio vuelve a poner en foco una problemática recurrente: la irresponsabilidad de conducir bajo los efectos del alcohol.
Hasta el momento se desconocen las actuaciones judiciales y si el conductor enfrentará sanciones. El caso reabre el debate sobre la conciencia y responsabilidad al volante, recordando que manejar alcoholizado no es un accidente, sino una decisión que pone en riesgo vidas.
